Hola a todos. Hace mucho tiempo que no escribo sobre la SGAE, los autores y las descargas, pero el reciente video “Parasites Busines” me ha calentado un poco la cabeza.
Lo primero, dejar las cosas claras: hacer dinero a costa del trabajo de otros no me parece justo ni ético, y hay que reconocer que estas páginas se lucran a partir del contenido generado por otras personas, por lo que un toque de atención si es necesario. Con compensar a los autores con un % de las ganancias vería el tema solucionado.
Ahora al tema. Cada día más son las voces que se alzan en contra de las nuevas mafias de la creación. Posiblemente algunas de las ideas aquí mostradas te sean familiares, es posible que algunas vengan de algunos textos que he leído, y estén en mi subconsciente, esperando salir. Pero es que eso es la cultura.
Hace varios miles de años, un “artista troglodita” decidió que reproducir lo que veía a su alrededor, y se crearon obras como las cuevas de Altamira. Ese señor (o señores) no cobró un duro por ese trabajo, si acaso, tendría un poco más de comida, pero no hay razón para eso. En esa época se creó cultura, y no existía ni siquiera el concepto de propiedad intelectual. Sobrevivió y llegó a nuestros días.
Puedo seguir poniendo ejemplos a lo largo de milenios (y que quede claro, milenios frente a la brevedad de las asociaciones por los derechos de los autores) donde se ha creado cultura, principalmente por dos vías:
- El autor decide que le gusta hacer algo, y lo hace en su tiempo libre, sin remuneración alguna, o de forma esporádica vendiendo alguno de sus trabajos. Es decir, el artista decide hacer lo que le da la gana, por sus medios y, si tiene suerte, le gusta a alguien y obtiene un beneficio. En caso contrario, se verá obligado a dejarlo dado que: a) sus creaciones no son buenas b) se adelantó a su tiempo y en ese momento nadie está dispuesto a pagar por eso.
- El autor es bueno (ya sea como artista o como timador) y consigue que alguien le realice encargos, vive de lo que crea, y puede permitirse el lujo de crear otras cosas a su gusto dado que tiene el taller a su disposición.
Esto ha sido la tónica reinante durante prácticamente el 95% de la historia de la humanidad, y se ha creado muchísimo arte, cantidades ingentes de arte. Llegándose al extremo de que hay gente que vive de ser expertos en arte antiguo o medieval. Y la cosa funcionaba. Puede que no fuera el sistema óptimo, pero funcionaba.
El sistema se alimentaba a si mismo, alguien creaba algo, si era realmente bueno, destacaba, si no, otros lo fagocitaban, sacando lo mejor posible de esa nueva idea, explotándola al 100% y llegando al límite. Gracias a eso la cultura ha evolucionado.
Los artistas se ganaban la vida creando arte, y tenían que crearlo constantemente. Eso les obligaba a estrujarse las meninges y sacar todo su potencial a trabajar si no querían terminar pidiendo en la puerta de la iglesia del pueblo (o ciudad). Dado que nadie nace sabiendo este método era bueno, hasta cierto punto, todo el mundo tenía acceso a un % de cultura de forma gratuita, donde inspirarse, y crear nuevas cosas a partir de lo que salía de lo conocido mezclado con su propia experiencia.
Pero ahora han llegado los nuevos “culturetas” que dicen que todo eso es falso, y que la cultura no es posible sin un chorro constante y realmente alto de dinero. Lo siento, pero he de decir que mienten.
Yo tengo mi propia visión y experiencia en el mundo de la cultura, y paso a exponerla:
Hace años, por azares de la vida, empecé a hacer malabares, como afición. Aprendí de lo que veía por la calle (muchos fines de semana por el barrio de Malasaña) y le echaba horas. Poco a poco empecé a dominar el tema, y pude sacar algo de dinero. Empecé a compartir mi conocimiento de forma gratuita (si, daba lo mío gratis) y, a pesar de todo, ganaba dinero. Poco a poco, alguno de mis alumnos, que decidieron dedicarse de forma profesional al tema, me fueron superando. Uno de ellos me comentó un día: “Si no fuera por vosotros, y por todas estas tardes en le Retiro, nunca habría aprendido tanto”. Este chico ahora sabe muchísimo más que yo, pero nunca hubiera entrado en este mundo si no fuera por que disponía de todo un repertorio de trucos de manera gratuita a su alcance.
Yo seguí algún tiempo más en ese mundo, al mismo tiempo que estudiaba, gracias a ello, cuando me destrocé un hombro y no pude seguir al 100% tenía una salida. Hoy soy ingeniero, y a veces hago malabares en mis ratos libres.
Dado que no podía hacer malabares, el cuerpo me pedía alguna otra forma de expresarme. Por circunstancias de la vida, llegó a mis manos una pequeña cámara de fotos digital, con la enorme suerte de que, a pesar de ser compacta, permitía ajustes manuales. Gracias a eso empecé a investigar. Dado que ya vivía en el mundo GNU/Linux, la parte del software la tenia solucionada, y gracias a Internet pude aprender.
He ido creciendo en la fotografía. He conseguido ganarme alguno euros haciendo apaños, fotografiando bautizos y esas cosas, incluso he llegado a trabajar de manera puntual para alguna agencia de publicidad. He invertido dinero en material, ahora tengo un equipo casi profesional, y una biblioteca bastante decente sobre técnica. Todo gracias a que he tenido libre acceso a la cultura.
¿Qué he sacado dinero y he cobrado? Si, por trabajar. Por irme una tarde de mi tiempo a hacer unas fotos a algún sitio por petición de alguien, y luego entregárselas. El resto de mi trabajo está disponible en la red, con licencia Creative Commons, que permite, incluso, el uso comercial. Incluso escribo documentación y manuales (siempre dedicando mi tiempo) que están a libre disposición de la gente de forma totalmente gratuita.
Yo solo cobro por trabajar, no me refiero al trabajo que me da la nómina a fin de mes, si no por los otros, por esas pequeñas cosas que me dan para irme un día a cenar con mi novia. Yo cobraba por hacer un espectáculo, he cobrado por hacer un trabajo fotográfico. Es posible que algún día cobre por dar clases de fotografía, si me lo piden en determinadas circunstancias (de momento no he cobrado ni un duro por ni una sola de las clases que he dado).
Cobro cuando alguien me pide que dedique mi tiempo a hacer algo por que ellos quieren, el resto de mi obra (de dudosa calidad) está al alcance de quien quiera. Y a pesar de eso, sobrevivo, y vivo, incluso podría decir que decentemente. Puedo crear, puedo enseñar, puedo aprender fuera de esa red mafiosa que niega esta realidad.
Los “culturetas” de hoy en día quieren vivir del cuento. Quieren cobrar eternamente por una sola obra, haciendo que un bien común, como es la cultura, se convierta en un artículo de lujo al alcance de solo unos pocos. Los llamo “culturetas” porque en absoluto creo que sean artistas. Un artista se llena cuando el público reconoce su obra, no cuando la gente (en muchos casos obligada mediante un canon) llena su cuenta bancaria, muchas veces sin disfrutar de cultura alguna.
Lo siento “culturetas”, la historia os quita la razón, la realidad os quita la razón. La cultura existe, a pesar de vosotros.
Estamos todos de acuerdo en que el arte tiene que ser remunerado, pero de forma libre. Si algo es bueno, la gente irá a verlo. Si algo es malo, se siente. Lo que no es justo en absoluto es exigir un dinero para hacer algo que una persona considera arte (que puede serlo o no) y obligar al resto de la sociedad a pagar por ello, no solo el coste de la misma, si no que el “artista” viva a un tren de vida muy alto.
No mezclemos unas cosas con las otras, la cultura está viva, y vuestras medidas no hacen más que matarla. Por favor, dejadnos tranquilos y dejad de robarnos.